MOSTAR (Мостар)

PUENTE VIEJO


Al igual que la Estatua de la Libertad representa a Estados Unidos de América o la Torre Eiffel a Francia, Bosnia y Herzegovina también cuenta con su propio símbolo que lo hace reconocible en todo el mundo: el Stari Most. Y es que antes de su destrucción en la guerra, ya atraía a multitud de turistas de todo el mundo que viajaban hasta aquí sólo para ver este puente. Pero esta maravilla, Patrimonio de la Humanidad, posee un origen que hay que buscarlo en el siglo XVI cuando fue mandada construir por Solimán el Magnífico en 1557 para reemplazar un antiguo puente de madera sostenido por cadenas de dudosa estabilidad, hasta tal punto que fue descrito por el geógrafo otomano Katip Çelebi como un puente que “(…) se balanceaba tanto que la gente que lo cruzaba lo hacía con un miedo mortal".

A pesar de lo cual, aquella primera estructura, que contaba con dos torres a su alrededor, favoreció el desarrollo del transporte y el auge del comercio en la zona, permitiendo así que se creara un asentamiento que dará origen a la actual ciudad de Móstar, nombre que deriva de "mostari " cuyo significado es “guardián del puente”, a quien había que pagar para poder cruzarlo.

Así, a medida que la importancia económica y administrativa de Móstar iba creciendo bajo el dominio otomano, era necesario que el precario puente de madera sobre el desfiladero de Neretva se reemplazara por otro más acorde a las necesidades. Las obras de construcción del nuevo puente de piedra se iniciaron en el año 1557, extendiéndose por unos nueve años, ya que, según la inscripción con que contaba el puente (actualmente expuesta en el Museo del Puente Viejo), se completó en el año 974 A.H (calendario musulmán), correspondiendo con el calendario gregoriano con el 19 de julio de 1566.

Poco se sabe de las vicisitudes de la construcción del puente, todo lo que se ha conservado por escrito son recuerdos y leyendas y el nombre de su constructor, Mimar Hajrudin, quien fuera alumno de Mimar Sinan, el mayor arquitecto otomano. Se le encargó, bajo pena de muerte, construir un puente con unas dimensiones sin precedentes. Se cuenta que, el día en que finalmente se retiraron los andamios de la estructura ya completada, el arquitecto se preparó para su propio funeral.

No sólo conservó la vida, sino también creó una de las mejores obras arquitectónicas de su tiempo que contaba con el arco más ancho realizado por el hombre hasta aquel momento en el mundo. Evliya Çelebi, famoso viajero otomano del siglo XVII, escribió lo siguiente durante su visita a Móstar: “el puente es como un arco iris que se eleva hacia el cielo y se extiende de un acantilado al otro. ...Yo, un pobre y miserable esclavo de Alá, he pasado por 16 países, pero nunca he visto un puente tan alto. Se lanza de roca en roca tan alto como el cielo”.

Como vemos el puente se convirtió en una maravilla en su tiempo, pero en la actualidad, aparte de fascinación, también es objeto de debates técnicos que no encuentran respuestas a determinadas preguntas: ¿de qué forma se erigieron los andamios?, ¿cómo se transportaron los bloques de piedra de una orilla a la otra?, ¿cómo se mantuvieron firmes los andamios durante aquel largo período de construcción?...

Sea como fuere, el puente, que domina el acantilado desde 29 metros de altura, está compuesto por un solo arco, con el característico lomo de asno y 27 metros de luz, 4 metros de ancho y 29 de longitud. A sus lados cuenta con dos torres fortificadas del siglo XVII que lo protegían: la torre Helebija y la torre Tara. Arquitectónicamente, el puente posee una gran solidez, debido a su gran arco y al color claro, que le dan la impresión de haberse hecho con un único bloque de piedra. Pero la verdadera razón se encuentra en el propio esqueleto del puente, donde se utilizó una técnica revolucionaria consistente en unir los 456 bloques de piedra calcárea mediante broches de hierro sellados con plomo. De hecho, tal solidez hizo que el Stari Most resistiera sin problemas el paso de los siglos, incluidos terremotos y conflictos, exceptuando el último…

El Puente Viejo estuvo en pie durante 427 años, hasta que fue destruido el 9 de noviembre de 1993 por las fuerzas croatas del HVO durante la Guerra de Bosnia. Para ello tuvieron que impactar contra el puente más de 60 proyectiles. Después un portavoz del lado croata admitió que fue destruido deliberadamente, alegando que tenía una importancia estratégica. Pero los expertos y estudiosos se han puesto de acuerdo en que el puente tenía poco valor estratégico y que su bombardeo fue un ejemplo de destrucción deliberada de bienes culturales, cuyo objetivo era la de borrar la memoria de un patrimonio cultural común y coexistencia pacífica.

La destrucción del Stari Most fue un verdadero golpe emocional para la población, además nadie en Móstar pensaba que se pudiera reconstruir. Aunque, cuatro meses después, mientras que el resto del país seguía en guerra, la Unesco hizo un llamamiento para su reconstrucción al que respondieron grandes instituciones financieras internacionales, así como países como Francia, Turquía y la propia Croacia, entre otros. Se decidió reconstruir el puente lo más parecido posible al original, utilizando para ello los mismos materiales y técnicas de construcción. El Stari Most fue reconstruido por una empresa turca, que conocía bien las técnicas otomanas, con materiales locales, además de los bloques de piedra originales que los buzos del ejército húngaro recuperaron del fondo del río. Mientras tanto, el ejército español instaló una pasarela provisional para permitir el tránsito de personas entre ambas orillas.

La reconstrucción del Puente Viejo comenzó el 7 de junio de 2001 y fue finalmente inaugurado el 23 de julio de 2004, como símbolo de reconciliación entre las comunidades croata y bosnia. En la actualidad el puente vuelve a levantarse majestuoso entre los dos bordes del acantilado, volviendo a permitir el tránsito de personas, tanto locales como turistas. Además, se vuelven a realizar los saltos desde aquí, práctica que se remonta a la época en que se construyó el puente, aunque el primer salto documentado es de 1664.

El conjunto del Puente Viejo no estaría completo sin sus ya mencionadas torres defensivas, construidas con el mismo tipo de piedra que el viaducto, dándole al conjunto una gran unidad, que se levantan a ambos lados: entrando al puente por la calle Onešÿukova se sitúa la Kula Halebija, mientras que en el lado contrario vemos la Kula Tara. La Torre Halebija está datada en el siglo XVII, fue utilizada durante una temporada como prisión, aunque en la actualidad acoge el Club de Submarinismo de Móstar, donde se reúnen los saltadores y a donde te debes dirigir si tienes intención de saltar desde el Puente Viejo (más información en “Conclusiones”). Por su parte la Torre Tara fue construida en 1087, aunque completamente remodelada en 1676. En la actualidad alberga el Muzej Stari Most o Museo del Puente Viejo.

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