SARAJEVO (Сарајево)

ANTIGUO ASENTAMIENTO SEFARDÍ DE LA CIUDAD


El barrio de Ferhadija fue el antiguo asentamiento sefardí de la ciudad, aunque de aquel pasado nada queda, ya que fue completamente reconstruido en el siglo XIX. Contiguo a aquel se sitúa Maršala Tita, barrio al que da nombre la avenida del mariscal Tito y construido durante el Imperio Austrohúngaro. Aquí se encuentran los edificios oficiales, además de diferentes bares, discotecas, etc. Al norte de Maršala Tita se construyó el complejo de los Juegos Olímpicos de 1984, de hecho, no lejos queda el Olimpijski Muzej o Museo Olímpico. Uno de los edificios más destacables de este barrio es el del Centralna banka Bosne i Hercegovine (Banco Central). Se construyó en 1929, según diseño de Milan Zloković, en un momento en que el estilo modernista estaba en boga, por lo que el artista logró combinar la esencia modernista y las influencias tardías del historicismo, al estar obligado por los inversores. Las esculturas e iconografía son obras de Vladimir Zagorodnjik, quien las realizó en 1930.

Iniciamos de lleno el recorrido por el barrio de Ferhadija visitando el Vječna Vatra o Monumento de la Llama Eterna inaugurado el 6 de abril de 1946, en el primer aniversario de la liberación nazi de la ciudad, para conmemorar a las víctimas de la II Guerra Mundial en Sarajevo. Este monumento, a pesar de no contar con la grandiosidad de otros levantados en la Yugoslavia socialista tras la Segunda Gran Guerra, ocupa un lugar importante en los corazones de los habitantes de Sarajevo, quienes lo llaman de manera cariñosa e irónica “guma koja gori” (es decir “la quema de neumáticos”).

Y no es de extrañar que la Llama Eterna sea todo un símbolo del espíritu de resistencia de la ciudad: el día 6 de abril ha marcado la historia de Sarajevo, fue la fecha en que comenzaron los primeros bombardeos por las fuerzas del Eje en 1941, también fue el día en que ocurrió la liberación en el año 1945, pero es que, además, fue la jornada, del año 1992, en que comenzó el sitio sobre la ciudad, con las dos primeras víctimas asesinadas por francotiradores que se manifestaban pacíficamente por la paz.

Además del pebetero con la propia llama, el monumento consta también con un arco de triunfo barroco que sobresale de un edificio austrohúngaro. En su interior se puede leer, precedido por una estrella, el siguiente texto traducido al español: “con el coraje y la sangre vertida conjuntamente por los combatientes de las Brigadas bosnio-herzegovinas, croatas, montenegrinas y serbias del glorioso Ejército Nacional Yugoslavo, con los esfuerzos y sacrificios de los patriotas serbios, musulmanes y croatas de Sarajevo, el 6 de abril de 1945, Sarajevo, capital de la República Popular de Bosnia y Herzegovina, ha sido liberada. Gloria eterna y gratitud a los héroes caídos por Sarajevo y nuestra patria en el primer aniversario de su Liberación. Sarajevo agradecida”.

Entre los habitantes de Sarajevo se corre el rumor de que la Llama Eterna permaneció encendida durante todo el asedio a la ciudad, aunque sea una idea romántica, lo cierto es que es totalmente falso, puesto que el suministro de gas fue cortado por los asediantes desde el primer día del sitio. Por ello, el fuego de este monumento estuvo apagado durante varios años, incluso tras el fin del asedio, al no haber un acuerdo entre la compañía del gas y el ayuntamiento. Lo que sí es cierto es que la llama fue extinguida totalmente una noche de noviembre de 2011 por personas que andaban de fiesta.

Seguimos el paseo por las calles de la ciudad hasta desembocar, justo al lado de la plaza Oslobodjenja, en la Umjetnička galerija o Galería Nacional de Sarajevo, cuya exposición permanente abarca tres siglos de la pintura de Bosnia y Herzegovina a través de una colección de seis mil obras. Entre ellas destacan, entre otras, el Autorretrato de Kosta Hakman, las obras de Sreten Stojanović, las de Ismet Mujezinović, etc., entre los artistas internacionales destacan el suizo Ferdinand Hodler, el francés Balthus, etc. El edificio de este museo se sitúa en un lateral de una plaza, utilizada como parking, donde destacamos otros edificios interesantes como el Oficirske kasine o Casino de los oficiales, actual sede de las Fuerzas Armadas de Bosnia y Herzegovina.

Este edificio fue construido en 1881 con una sola planta en un terreno donde había un pequeño cementerio, el cual fue comprado diez años antes por el Consulado General Austro-húngaro con la intención de construir ahí una iglesia católica. En 1912 el edificio se amplió y se le añadió un segundo piso, según proyecto de Karl Paržik, que cobija una gran sala de conciertos decorada con cuatro enormes pinturas al óleo del pintor Ismet Mujezinović. Esta sala está considerada acústicamente como una de las mejores del sudeste europeo.

Culturalmente el Oficirske kasine ha jugado un papel muy importante desde su apertura hasta la actualidad, no en vano, fue aquí donde se celebró en 1881 el primer concierto público de Sarajevo. Desde entonces ha acogido regularmente diferentes conciertos, exposiciones, conferencias, etc. A la derecha se levanta otro imponente edificio, el Prva gimnazija, la primera escuela secundaria de la ciudad, fundada allá por el año 1879.

Muy cerca se levanta la Saborna Crkva Rođenja Presvete Bogorodice o Catedral de la Natividad de la Madre de Dios, el templo ortodoxo más grande de Bosnia y Herzegovina, dependiente del Patriarcado serbio de Belgrado. Fue construida entre 1863 y 1868, según proyecto de Andreja Damjanov y gracias a la financiación de la comunidad serbia y una donación del sultán del Imperio Otomano Abdulaziz. En estilo neobarroco, consta de tres naves en forma de cruz y cinco cúpulas, con unas medidas de 34 metros de alto y 37 metros de largo por 22,5.

A lo largo de su historia ha vivido diferentes vicisitudes: el 29 de junio de 1914, un día después del asesinato del archiduque Francisco Fernando, el templo fue asaltado por manifestantes anti serbios; durante la I Guerra Mundial, los austrohúngaros desmontaron su techo de plomo para fundirlo para los menesteres de la guerra, mientras que en la II Gran Guerra apenas sufrió daños, al igual que durante el sitio que duró entre 1992 y 1996, aunque la sede del obispado fue destruida por nacionalistas bosnios. En la actualidad, a pesar de que la catedral es oficialmente la diócesis de la parroquia ortodoxa de Sarajevo, desde 1993 el metropolitano se encuentra en Sokolac, el nuevo municipio de la nueva región de Istočno Sarajevo, creado después de la guerra en la República Srpska o República Serbia de Bosnia.

Es muy curioso ver, en un lateral de la catedral, a los lugareños jugando al ajedrez en un tablero gigante. Si ahora seguimos hacia el este encontramos el edificio del siglo XIX que acoge el Muzej književnosti i pozorišne umjetnosti o el Museo literatura y de las artes escénicas. Fue fundado en el año 1961 para rendir homenaje a los autores vinculados con la cultura del país y lo hace a través de un fondo de veinte mil obras y publicaciones, además de reproducciones de las oficinas de grandes autores del país como Silvije Strahimir Kranjčević, Hasan Kikić, Petar Kočić e Isak Samokovlija.

El centro de Sarajevo está compuesto en su mayoría por calles peatonales como el de Ferhadija y el de Zelenih Beretki, ambas calles conectadas por otra vía estrecha llamada Muvekita, la cual fue creada durante el periodo otomano como parte del barrio de Latinluk mahala. A lo largo de su historia ha cambiado de nombre: hasta 1895 se llamó Budimlića, en honor a la antigua familia ortodoxa del siglo XVII. A partir de aquel año se llamó Ćukovića, en referencia al comerciante de Sarajevo y ex concejal de la ciudad, Kosta Ćuković, miembro de la antigua familia serbia Ćuk, quienes habían tenido una casa en esta calle durante la primera mitad del siglo XVIII. En 1948 recibió el nombre en honor a Veselin Masleša, un escritor, revolucionario y héroe nacional de la Batalla de Sutjeska. Pero fue a partir del año 1993 cuando se bautizó en honor a Saliha Hadžihuseinovića “Muvekita”, apodo que recibió porque trabajaba como muvekit.

En esa calle se sitúa el Muzej zločina protiv čovječnosti i genocida 1992-1995 o Museo de los crímenes contra la humanidad y el genocidio 1992-1995. Este espacio expositivo abrió sus puertas en 2016, gracias a la financiación de Turquía. Su interior se divide en tres salas y doce secciones, en los que se habla de los delitos cometidos durante el conflicto, como destrucción del patrimonio, violaciones, etc., y de las mayores masacres realizadas por las fuerzas bosnio-serbia, especialmente es tratado el genocidio de Višegrad y, sobre todo, el de Srebrenica, reconocido como tal por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), cuyas pruebas utilizadas (fotos, archivos y videos) se exponen aquí.

A unos 50 metros se levanta la Katedrala Srca Isusova o Catedral del Sagrado Corazón, la actual sede católica de Bosnia y Herzegovina. Con sus 41,90 metros de largo y 21,25 de ancho y una capacidad para 1200 fieles es la catedral más grande de todo el país. El templo, que fue consagrado en 1889 y completamente restaurado en 1997, fue un proyecto de Josip Vancaš, un arquitecto húngaro que obtuvo la inspiración para su construcción en las catedrales de san Benigno de Dijon y la de Nuestra Señora de Týn en Praga. De esta última es clara la influencia que el arquitecto tuvo para ambas torres y que se elevan a 43,20 metros de altura. Gracias al talento del artista, que tuvo muy en cuenta el lugar donde se iba a levantar la catedral, consiguió que el edificio encajara completamente en un entorno donde ya cohabitaban mezquitas y sinagogas. El proyecto de construir una catedral nació de la decisión de Josip Štadler, primer arzobispo nombrado en Bosnia desde la ocupación otomana en el siglo XV.

Este arzobispo fue quien eligió el nombre del nuevo templo y lo hizo con toda la intención puesto que, a pesar de que el Sagrado Corazón representa para los católicos el amor divino por el que Dios se convirtió en hombre y murió para la humanidad, Štadler pretendía evocar la renovación del catolicismo en el país, convirtiendo la catedral en el corazón de toda la comunidad católica de Bosnia y Herzegovina. Cuando murió fue enterrado en el interior del templo, el cual, por otro lado, se encuentra ricamente decorado por pinturas al fresco, diseñados por el pintor alemán Alexander Maximilian Seitz y realizados por sus propios discípulos.

De nuevo en el exterior, junto a la puerta de acceso a la catedral, vemos una estatua de Juan Pablo II de 3 metros de altura, instalada aquí en el año 2014. Este Papa fue uno de los primeros jefes de estado en reconocer la independencia de Bosnia y Herzegovina en 1992, además de realizar, durante la guerra, incontables llamamientos a la paz. Visitó el país en dos ocasiones: la primera, justo después de la guerra, en 1997, y la segunda en el año 2003. En aquella primera visita celebró dos misas en Sarajevo, una en la catedral y otra en estadio olímpico de Koševo, enfatizando especialmente en su mensaje de paz y tolerancia.

En la propia plaza, justo delante de la catedral, podemos apreciar una de las llamadas Sarajevske ruže o Rosas de Sarajevo que podemos ver en algunas partes de la ciudad. Se tratan de las huellas que los obuses dejaron sobre el suelo cuando explotaban, creando diferentes cráteres a su alrededor. Tras finalizar la guerra en 1996, a modo de memorial, se fueron rellenando estos impactos con resina roja dando como resultado una imagen que evocan los pétalos de una flor. Al principio se marcaban los impactos allí donde esos obuses habían causado al menos tres muertes, dando como resultados cien rosas, pero ya a principios de los años dos mil, se contabilizaron más de trescientas, sin saber si aquel ataque había provocado algún muerto o no. Algunas de ellas ya han desaparecido con la rehabilitación y reconstrucción de la ciudad y otras se están borrando con el paso del tiempo.

En un lateral de la plaza se encuentra un edificio austrohúngaro en cuya tercera planta alberga la Galerija 11/07/95, espacio expositivo dedicado a la masacre de Srebrenica, que ocurrió el 11 de julio de 1995 (de ahí su nombre) en el que se asesinaron a 8.372 personas. En un primer momento esta galería iba a acoger una exposición temporal para conmemorar el 17 aniversario de aquel acontecimiento, pero gracias a la financiación turca se convirtió en permanente en el año 2014. Entre los objetos que podemos ver se encuentran retratos de cientos de víctimas, fotografías, documentos, etc., así como videos y pantallas interactivas. El museo también cuenta con un espacio donde tiene lugar diferentes exposiciones temporales sobre la guerra en la antigua Yugoslavia. Si nos dirigimos al norte, a poquísimos pasos, encontraremos el Bosnjacki Institut o Instituto Bosnio albergado en el Hammam Gazi Husrevbegova, el antiguo hamman diseñado al modo de los baños romanos con piscinas calientes, templadas y frías.

Si nos dirigimos de nuevo al sur, desde la propia plaza de la catedral parte la Strossmayerova, calle construida por los austrohúngaros a finales del siglo XIX, para ser concebida como el corazón urbano de la ciudad. Por aquel entonces se llamó Rudolfova, en honor al heredero al trono Rodolfo Francisco Carlos José (Rodolfo de Habsburgo), hijo del emperador Francisco José I de Austria. Aquel heredero, de convicciones liberales, murió a los 31 años, según la versión oficial debido a que su padre le prohibió una relación paralela: asesinó primero a su amante, la baronesa Maria Vetsera que contaba con 17 años de edad, y posteriormente se suicidó. Desde el año 1918 la calle lleva el nombre de Štrosmajerova, en homenaje a Josip Juraj Štrosmajer, obispo de Bosnia y Herzegovina y teólogo, político, escritor y un ferviente luchador por la unificación de los pueblos yugoslavos.

A tiro de piedra, en el antiguo barrio judío de Il Kortijo o Velika Avlija, encontramos la Galerija Novi Hram, galería de arte ubicado en el edificio de la antigua sinagoga sefardí Novi Hram, cuyo significado es “nuevo templo”, construida en el año 1874. La sinagoga dejó de funcionar como lugar de culto en 1930, cuando se inauguró una más grande. Este espacio expositivo de aproximadamente 100 m² está gestionado por la asociación judía Benevolencija, quienes ceden sus instalaciones a los artistas poco conocidos para que puedan exponer sus obras.

Al lado se encuentra el “viejo templo” o Gran Templo (Il Kal Grandi), actual Muzej Jevreja o Museo Judío. Se trata del lugar de culto más antiguo para los judíos en Sarajevo, de hecho, es la sinagoga más antigua de Bosnia y Herzegovina y la segunda más vieja de los Balcanes, después de la de Maribor en Eslovenia. Fue levantada en 1581 por los judíos sefardíes que llegaron hasta aquí (ya que los sultanes otomanos les otorgaron derechos civiles, igualdad de oportunidades, libertad de comercio y protección) y que fueron expulsados de España por los Reyes Católicos a finales del siglo XV. Inicialmente el edificio se concibió como un “dain” o almacén y alojamiento para las familias pobres de la comunidad.

A finales del siglo XVI se convertirá en sinagoga bajo el nombre de Kal Grandi (gran templo) y después será conocida como Kal Vježu (antiguo templo). Fue dañada en varias ocasiones, como en 1697 en que fue totalmente destruida por las llamas durante el saqueo de Eugenio de Saboya, y durante la II Guerra Mundial cuando fue saqueada y demolida. El aspecto actual data de la reconstrucción de 1813, tras sufrir un grave incendio en1788 que se extendió por las viviendas adyacentes del barrio judío. En 1957 la estructura se sometió a una reconstrucción completa y en 1966 se convirtió en el Museo Judío en el que se cuenta la historia de esa comunidad, destacando de entre sus piezas, una importante colección de libros de los siglos XVII y XVIII escritos en ladino y hebreo. Durante el sitio de 1992 – 1995, el edificio se salvó de la destrucción.

Pulsar para invitarme a un café