MAASTRICHT

BASÍLICA DE SAN SERVASIO


Sint-Servaasbasiliek o basílica de San Servasio es la iglesia más antigua de los Países Bajos, está dedicada al santo nacido en Armenia que llevó el cristianismo a aquellas tierras y donde está sepultado desde hace catorce siglos. La actual basílica es probablemente la cuarta iglesia que se levantó en ese sitio. Una serie de excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en los años ochenta del siglo XX ha dejado más o menos clara la evolución del actual complejo.

Entre los años 384 y 560 hubo una capilla funeraria donde según la leyenda estaba enterrado san Gervasio. Después, entre el 560 y el 675 la capilla fue reemplazada por la primera iglesia merovingia. Entre los años 675 y el 1000 se levantó la segunda iglesia merovingia que formaría parte de un monasterio o abadía, esa ampliación sería causada por la afluencia de peregrinos a la tumba del santo.

En la segunda mitad del siglo X la iglesia sería demolida hasta sus cimientos comenzándose, entre el 1000 y el 1200, la construcción de la actual iglesia románica que se desarrolló en tres fases. El edificio es una obra maestra del estilo románico, iniciado en 1039 se construyeron el coro, las naves, el ábside románico, el frente y sus dos torres. Entre el 1200 y el 1797 la iglesia fue reconstruida varias veces y fue adaptada al gusto gótico o barroco de la época.

Una tercera torre se edificó en 1556, pero en 1770 fue reemplazada por una nueva en estilo barroco que más tarde lamentablemente sería destruida por un incendio. Durante los siglos XIX y XX ha sido objeto de diferentes restauraciones. En el siglo XIX fue modificada para desgracia de todos los que nos gusta el arte, ya que, entre otras cosas, tuvieron que sacrificar las antiguas pinturas que revestían las paredes.

Hacemos ahora un recorrido exterior, así en la parte oeste vemos un muro doble con arcos por donde pasa la calle Sint Servaasklooster. Se trata de unos contrafuertes que se colocaron aquí, probablemente en el siglo XII, para sostener la obra occidental de la basílica y que, además, sirvió como puente de conexión entre el templo y el decanato, es decir, la residencia oficial del rector de san Servasio. Contrario a la basílica vemos la fachada neogótica del monasterio Zusters Onder (cuya traducción sería “Hermanas bajo los arcos”), construido en 1870.

Sobre estos contrafuertes se levantan dos torres laterales cuadradas del siglo XII con techo de aguja de pizarra realizado en el siglo XIX. Una de ella, la que está más al norte, alberga un carrillón, mientas la que está más al sur posee varias campanas, incluida la réplica de la Grameer. Varias torres centrales se han ido levantando entre estas dos a lo largo de los siglos, pero después de un incendio ocurrido en 1955 en el que se destruyó la torre neogótica, se decidió durante la restauración no construir una nueva torre central.

En la esquina suroeste del templo encontramos la portada llamada Bergpoort o Zuidportaal datada del siglo XIII, la cual está decorada con relieves y estatuas y que fue pintada (con su correspondiente polémica, pues los expertos dicen que se hizo con mal criterio) en el siglo XIX. Probablemente se trata de la primera expresión del estilo gótico en los Países Bajos. En el tímpano de la portada podemos ver relieves que representan escenas de la vida de María. El dintel y el tímpano están rodeados por arquivoltas, cuatro de las cuales están decoradas con estatuas: la inferior representa el legendario árbol de san Servasio; las figuras de la segunda arquivolta representan las doce tribus de Isael; en la tercera y cuarta se representan los reyes de Israel, además en aquella última también vemos los doce profetas. Las arquivoltas descansan sobre un conjunto de columnas a modo de cariátides, que representan a diferentes santos.

El lado este pertenece a la primera fase de construcción del templo románico, que se comenzó a edificar alrededor del año 1000 y continuó hasta el siglo XI. Aquí destaca el ábside que cuenta con una galería sostenida por columnas con capiteles románicos y dos torres flanqueantes construidas, probablemente, entre los años 1140 y 1150. Tanto el ábside como las dos torres fueron restauradas radicalmente por Cuypers alrededor de 1870. Durante los años 80 del siglo XX se restauraron también los portales que da a Vrijthof, situados a ambos lados del coro, equipándolos con puertas de bronce, de la que destaca la situada al noroeste y conocida como Pausdeur o puerta del Papa, obra de Appie Drielsma. Esta parte del templo destaca por su arquitectura románica, sobre todo en sus capiteles, muchos de los cuales fueron reemplazados por otros nuevos durante la restauración de Cuypers.

Por su parte, en el lado norte se sitúa el Noordportaal construido hacia el 1475, como parte del claustro gótico. A lo largo de los siglos, esta portada fue perdiendo casi todas sus ornamentaciones originales, por lo que las esculturas que vemos en ella actualmente son obras neogóticas. Así, en el centro se representa a Cristo junto a los santos Pedro y Servasio, mientras que los doce apóstoles se ven en las arquivoltas circundantes. Alineados junto a la puerta de entrada vemos las estatuas de cuatro profetas. Junto al portal se encuentra el presbiterio a la izquierda y la casa del sacristán a la derecha, la cual fue añadida por Cuypers en 1894-95.

Es a través del Noordportaal por el que se accede al claustro gótico del siglo XV. Aquí vemos arcos apuntados con trazos que incluyen el lirio francés y la cruz de Borgoña. El jardín está diseñado con una zona central donde se encontraba el pozo, actualmente vemos una fuente. En una de las esquinas se sitúa una campana conocida como "Grameer" de 1515, que fue una de las primeras campanas que colgaban del campanario de esta iglesia y que servía para advertir a los ciudadanos ante un desastre inminente para que pudieran ponerse a salvo dentro de las murallas de la ciudad. Se colocó aquí en 1983, debido a que se agrietó y se sustituyó por una copia suya. Pesa 6350 kilos y tiene un diámetro, en el punto más ancho, de 219 centímetros. En su borde superior corren dos bandas decorativas con un texto en latín y el escudo de Carlos V, la llave de san Gervasio y el propio santo con el bastón y la llave del obispo.

Alrededor del claustro se encuentran diferentes estancias, como la sala capitular (siglo XIII) contenedora de la Kerschat o Tesoro, un relicario con el cráneo de San Gervasio, así como una extensa colección de relicarios y diferentes piezas de arte sacro. Por otro lado, la iglesia contiene cuatro criptas, una de ellas es la de san Gervasio, también llamada “confessio”, que contiene la supuesta tumba del santo.

Pasamos por fin al interior propiamente de la iglesia, dividido en tres naves con cubiertas góticas datadas del siglo XV y XVI. Además, se puede admirar, al inicio de la nave central, una estatua de Carlomagno datada del 1834 realizada por Geefs. Destacan las pinturas del techo, especialmente las del tramo del transepto, que aún conserva los frescos medievales. Por su parte las decoraciones de la sillería del coro son neogóticos, cuenta con imágenes de la vida de Francisco de Asís, realizadas en 1898. El transepto y las sus capillas fueron construidas durante la campaña de construcción del siglo XI, mientras que el crucero con su bóveda fue levantado hacia 1450.

Mención aparte merecen las vidrieras: las que vemos en el transepto, los pasillos y capillas laterales son casi todos del taller de vidrio F. Nicolas en Zonen realizadas entre los años 1870-80. La del transepto norte representa a 7 de los 21 obispos legendarios de Maastricht, san pedro y dos escenas de san Servasio; el del transepto sur muestra a san Materno y otros 14 obispos de Maastricht, regalado en 1880 por familias adineradas. En el transepto norte podemos ver algunos epitafios, de los cuales el más original es el de Egidius Ruyschen en estilo renacentista. Cerca se encuentra el monumento funerario de los condes Van den Bergh.

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